
América Latina como botín: el regreso sin máscaras del imperialismo estadounidense
Estados Unidos ha dejado de disimular: América Latina vuelve a ser concebida como un territorio a administrar, no como una región a dialogar.





Me dijeron que en el Reino del Revés
Nada el pájaro y vuela el pez
Que los gatos no hacen miau y dicen yes
Porque estudian mucho inglés.


María Elena Walsh
Lenta, pero constantemente, el mundo marcha hacía una economía desdolarizada, donde la pérdida de hegemonía de Estados Unidos empieza a reflejarse en la pérdida de valor de su moneda como única divisa en las transacciones comerciales. Mientras cada vez más son los países del mundo que empiezan a desprenderse de dólares y de Bonos del Tesoro de Estados Unidos, en la Argentina vuelve a vivirse una fiebre del dólar. Como país, hemos sido metidos en un laberinto que va a contramano de la historia, donde vamos perdiendo patrimonio, bienes naturales, reservas y posibilidades de recuperar soberanía.
Seguramente la deuda externa contraída por los militares en la última dictadura, no hizo perder el rumbo, y perdimos patrimonio nacional con las privatizaciones de Menem. Seguramente el préstamo de 45.000 millones de dólares al FMI que gestionó Macri, nos metió en un pozo, pero la gestión de Alberto Fernández no ha hecho más que condenarnos a seguir cavando hacia abajo.
Argentina es un país rico en reserva de energía y capacidad para producir alimentos, que hoy son los bienes más demandados en el mundo. También es un país cuya economía se complementa con la de China, el país que asoma como gran ganador de las disputas geopolíticas mundiales, y locomotora del crecimiento económico en el mundo. Pero la dirigencia política, con algún poder institucional, elige arrastrarse con los perdedores, seguir pagándoles a los usureros y aferrarse a una divisa en decadencia. Sería algo así como, en tiempos de la Independencia, aferrarse al Rey de España, asociarse al monopolio comercial español, y empeñarse en juntar doblones. Ser cipayo es lamentable, ser un cipayo a destiempo, mucho más grave.
El viaje del canciller ruso Lavrov a Brasil y la intervención de Lula en los BRICS coincidió, con la visita a la Argentina de la General del Ejército de los EE.UU. Laura Richardson, comandante del Comando Sur de los EE.UU. (SOUTHCOM). En los últimos tiempos hemos recibido también la visita de la secretaria adjunta de Estado, Wendy Sherman y de Christopher Hanson, presidente de la Comisión Reguladora Nuclear de EE. UU”. En 8 meses de gestión, el Ministro Massa ha realizado 6 viajes a Estados Unidos.
Las posibilidades de algún tipo de negociaciones con las grandes potencias mundiales obligan a que los pueblos y los gobiernos de América Latina actúen en bloque. Ni siquiera en el Mercosur eso parece posible porque Uruguay, Paraguay y Argentina, han definido mantener su alineamiento con Estados Unidos.
El gobierno de Alberto Fernández inició la negociación con el FMI por el pago de una deuda ilegal, ilegìtima y odiosa, sin ningún plan B. Siguió pagando intereses y perdiendo reservas del Banco Central hasta el momento de firmar el acuerdo. Hoy no solo se comprueba que fue un mal acuerdo, imposible de pagar, sino que, y por falta de reservas, el gobierno no puede hacer frente a corridas cambiarias devaluatorias. Un rumor o un simple chisme, provoca corridas como las que terminaron con la renuncia del asesor del Presidente, Antonio Aracre. Algunos datos de la vulnerabilidad del gobierno son escalofriantes. Con reservas en divisas que apenas superan los 3.000 millones de dólares, en plazo fijo hay un equivalente en pesos de 23.000 millones de dólares. Si los que tienen inversiones bancarias en pesos, quisieran pasarse en bloque al dólar se produciría una catástrofe.
El gobierno nacional acusa con razón a la oposición por derecha en todas sus variantes, de embarrarle la cancha, sabotear toda sus iniciativas y agitar rumores desestabilizadores y propuestas delirantes de dolarización. La derecha trata de agravar la crisis. Su mayor aspiración es que la devaluación brutal y el feroz ajuste sobre jubilaciones, salarios y gastos sociales se haga durante este gobierno. Pero no todo lo que sucede, es culpa de la derecha.
En términos futbolísticos el gobierno nacional armó un equipo para no perder por goleada, eligió al árbitro equivocado y decidió jugar en cancha ajena. En todo el partido no fue capaz de aprovechar ninguno de los momentos que le permitían pasar a la ofensiva, y ahora que está en tiempo de descuento su única estrategia es tirar la pelota para adelante, esperando que el partido se termine pronto y no le hagan más goles. En el futbol, quien no sale a ganar, no puede quejarse porque los delanteros rivales se tiren en el área y porque el referí vendido que aceptaste, cobre penales inexistentes.
En la Argentina al revés, las víctimas terminan siendo culpables. Y otra vez volviendo a los ejemplos futbolísticos, se pretende que los hinchas que putean y se enojan por un partido horrible, carguen las culpas porque los dos equipos juegan muy mal.
La trompada que le pegaron a Berni, fue como el gol del chango Cardenas al Celtic en la final de Copa del Mundo en el 67. El chango pateó al arco, pero empujando la pelota había millones de argentinos que soplaban.
A la “Argentina al revés” lo van a castigar con otras piñas, la cuestión es si serán con la derecha o con la izquierda.



Estados Unidos ha dejado de disimular: América Latina vuelve a ser concebida como un territorio a administrar, no como una región a dialogar.

Trump bombardea Venezuela. Después de robarle petroleros y de hablar de narcoterrorismo. Estados Unidos vuelve a la colonización de la invasión a un pueblo. En una América Latina arrasada. Argentina también fue ultrajada. Sin bombas pero con apropiación humillante.

Cada año se fabrican en el mundo 12 mil millones de balas. Esta nochebuena dos nenas de 8 y 12 resultaron gravemente heridas por proyectiles que alguien arrojó al aire para festejar. Un hombre mató a otro porque le molestaban los ruidos de los fuegos artificiales. Todo en un país que va camino a una liberación del uso de armas de fuego.

Esta reforma laboral es la misma que se impuso con sangre y desapariciones durante la dictadura. Hoy miles de jóvenes sin recibo de sueldo ni obra social, crecidos en la prédica antisindical y antipolítica, en medio del consumismo y el individualismo la miran con simpatía. Pero sin derechos laborales no habrá vida mejor para nadie.

Los mensajes de navidad nos transmiten que es un tiempo de paz y amor como mecanismo de imposición de la felicidad a pesar de que no tengamos un plato de comida y no podamos cubrir las necesidades básicas. Al igual que obligaron a Jesús a abrigarse entre animales poniéndolo en el lugar de una bestia, en la actualidad a muchos seres humanos se los ubica en el mismo lugar para el sometimiento y explotación.

Hay un deja vu recargado. Ajuste laboral, despidos, cierre de fábricas y la reivindicación presidencial de tres vectores para la economía que no generan trabajo real. Horas cruciales para una reforma laboral que buscan colar en tiempos de desazón colectiva, con el aval de conniventes seriales. Dar sentido a la memoria histórica resulta crucial para la resistencia.

Clases de danzas tradicionales y tango se dictan durante el verano en la Biblioteca Popular “Cultura y Progreso” al aire libre

Se trata del oficial principal Maximiliano Montepeloso, quien fue pasado a disponibilidad por el Ministerio de Seguridad de la Nación. El siniestro se produjo el sábado pasado cuando el jefe policial se cruzó de carril en la ruta 6 y provocó la muerte de una mujer de 36 años

La medida alcanza a Javier González Fraga, Lucas Llach y otros 18 exdirectivos, además de los responsables del grupo cerealero. Se los investiga por una presunta estafa contra el Estado que supera los 300 millones de dólares mediante el otorgamiento irregular de créditos y la liberación de garantías.

La modificación en la causa contrasta con el discurso de Donald Trump. La Fiscalía modificó la imputación tras la captura del presidente venezolano y ahora va por el argumento de la corrupción.

Estados Unidos ha dejado de disimular: América Latina vuelve a ser concebida como un territorio a administrar, no como una región a dialogar.

