
América Latina como botín: el regreso sin máscaras del imperialismo estadounidense
Estados Unidos ha dejado de disimular: América Latina vuelve a ser concebida como un territorio a administrar, no como una región a dialogar.




“Rocía, rocía que son solo niños”. Es la frase que pareciera reflejar el estado de anomia, descalabro e impunidad con que se manejan una gran parte de los productores agropecuarios en Entre Ríos cuando aplican los agrotóxicos cerca de escuelas rurales.
Opiniones14/03/2023 Nahuel Maciel
(Análisis) Están envalentonados. Saben que en Entre Ríos la Justicia los ampara con impunidad. Por esas acciones nadie pagará sus responsabilidades ni sus culpas. Mientras tanto, los niños de escuelas rurales deambularán por los pasillos de hospitales especializados, paliando sus leucemias, sus cánceres en todos sus órganos, y en el mejor de los casos con padecimientos crónicos cuyo dolor es ya indecible.
A los jueces y fiscales entrerrianos pareciera encantarle el olor a bosta de las botas y de las alpargatas de los agropecuarios. Se sienten satisfechos cuando uno de ellos los saluda desde su 4 x 4. “Pertenecer”, pareciera ser su aspiración. De otro modo, no se entiende cómo desde la Justicia se propicia tanta anomia.
Los niños en la zona rural están creciendo en una trampa mortal. Lo hacen porque no hay ninguna autoridad real que pueda poner un límite claro a tantas muertes organizadas.
Lo ocurrido en la Escuela Nº 51 “Sofía Clotilde Fernández”, ubicada en el Octavo Distrito del Departamento Gualeguay hace pocos días es un escándalo periodístico; pero ninguna autoridad de gobierno ni mucho menos de la Justicia ni tampoco de las organizaciones gremiales de las patronales del campo salieron a aclarar algo. Se ríen. “Mirá lo que hacemos y cómo lo hacemos. A nosotros nadie nos toca”, pareciera ser su conclusión.
Todavía se ignora –a cinco días- con qué producto tóxico rociaron la escuela. No hubo demorados. Los jueces y fiscales no se atreven a molestar “a la gente de campo”.
Cuando fue la Policía, tampoco los servidores públicos siquiera pudieron tener una declaración para saber de qué tóxico se trataba. Ya se sabe: a la gente impune, no hay uniforme que los achique.
La falta de autoridad de la Policía es la otra cara de esta situación, junto a una Justicia cómoda en sus poltronas y muchos magistrados cómodos en sus explotaciones agropecuarias.
El Poder Ejecutivo también tiene responsabilidad, porque nunca ha acertado en implementar un sistema real de prevención.
El Fiscal de Estado, Julio Rodríguez Signes, en este tema es un claro rociador de propuestas inconducentes que sólo facilitan que todos hagan lo que quieran, cuando quieran y en las condiciones que quieran. Saben que no hay nadie del gobierno que se atreverá siquiera a llamarles la atención. Mientras tanto, entretienen con “buenas prácticas” como si la palabra bondad tuviera alguna relación con la muerte y la enfermedad, con el producir alimentos en base a venenos.
¿Y los Defensores de Menores, dónde están para defender el interés superior del niño? ¿Tanto miedo les tienen a los productores agropecuarios que prefieren ser señalados por inútiles que realmente cumplir con su mandato constitucional? Ni un defensor de menores ha intervenido. Son temerosos del poder y más de aquellos que privilegian la billetera por encima de la vida.
El Poder Legislativo también es responsable. No ha acertado nunca en establecer una ley al respecto. A pesar de los reiterados pedidos del gobernador Gustavo Bordet. Y quien sí se atrevió con coraje a hacerlo, fue el entonces diputado provincial Héctor de la Fuente -educador él-, pero chocó con la incomprensión, las zancadillas, los golpes bajos y desde entonces todo sigue peor.
Está claro: en Entre Ríos los productores agropecuarios tienen “bandera verde” para convocar a la muerte para que afecte a la niñez. Hay que decirlo de este modo, el único modo posible. Lo ocurrido en la Escuela Nº 51 “Sofía Clotilde Fernández” de Gualeguay es testimonio de ello.



Estados Unidos ha dejado de disimular: América Latina vuelve a ser concebida como un territorio a administrar, no como una región a dialogar.

Trump bombardea Venezuela. Después de robarle petroleros y de hablar de narcoterrorismo. Estados Unidos vuelve a la colonización de la invasión a un pueblo. En una América Latina arrasada. Argentina también fue ultrajada. Sin bombas pero con apropiación humillante.

Cada año se fabrican en el mundo 12 mil millones de balas. Esta nochebuena dos nenas de 8 y 12 resultaron gravemente heridas por proyectiles que alguien arrojó al aire para festejar. Un hombre mató a otro porque le molestaban los ruidos de los fuegos artificiales. Todo en un país que va camino a una liberación del uso de armas de fuego.

Esta reforma laboral es la misma que se impuso con sangre y desapariciones durante la dictadura. Hoy miles de jóvenes sin recibo de sueldo ni obra social, crecidos en la prédica antisindical y antipolítica, en medio del consumismo y el individualismo la miran con simpatía. Pero sin derechos laborales no habrá vida mejor para nadie.

Los mensajes de navidad nos transmiten que es un tiempo de paz y amor como mecanismo de imposición de la felicidad a pesar de que no tengamos un plato de comida y no podamos cubrir las necesidades básicas. Al igual que obligaron a Jesús a abrigarse entre animales poniéndolo en el lugar de una bestia, en la actualidad a muchos seres humanos se los ubica en el mismo lugar para el sometimiento y explotación.

Hay un deja vu recargado. Ajuste laboral, despidos, cierre de fábricas y la reivindicación presidencial de tres vectores para la economía que no generan trabajo real. Horas cruciales para una reforma laboral que buscan colar en tiempos de desazón colectiva, con el aval de conniventes seriales. Dar sentido a la memoria histórica resulta crucial para la resistencia.

Clases de danzas tradicionales y tango se dictan durante el verano en la Biblioteca Popular “Cultura y Progreso” al aire libre

Se trata del oficial principal Maximiliano Montepeloso, quien fue pasado a disponibilidad por el Ministerio de Seguridad de la Nación. El siniestro se produjo el sábado pasado cuando el jefe policial se cruzó de carril en la ruta 6 y provocó la muerte de una mujer de 36 años

La medida alcanza a Javier González Fraga, Lucas Llach y otros 18 exdirectivos, además de los responsables del grupo cerealero. Se los investiga por una presunta estafa contra el Estado que supera los 300 millones de dólares mediante el otorgamiento irregular de créditos y la liberación de garantías.

La modificación en la causa contrasta con el discurso de Donald Trump. La Fiscalía modificó la imputación tras la captura del presidente venezolano y ahora va por el argumento de la corrupción.

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