
La valoración del FMI y del oficialismo remite al mito del crecimiento económico, sin diferencias beneficiarios y perjudicados. El nuevo rumbo de producción y circulación no es generador de empleos suficientes para atender la demanda laboral de millones de personas desafectadas del modelo anterior.









El hambre en la historia de la humanidad tiene momentos icónicos. Las revueltas del hambre desde la Edad Media hasta el siglo XIX han sido innumerables. Con explicaciones siempre falsas y argumentaciones ficticias: desde la escasez de productos, malas cosechas por cuestiones climáticas, suba del petróleo que incide en el precio de los transportes, etcétera, etcétera, etcétera.











