
La vida de Pablo Grillo pende de un hilo. A cinco meses y medio del día en que el proyectil de un gendarme impactó de lleno en su cabeza. Héctor Jesús Guerrero se llama. Y recién el próximo martes fue citado a declarar por la justicia. La evolución de Pablo no es la esperada, dicen los médicos. Es un reportero gráfico de apenas 35 años.