
Bajar la edad de imputabilidad: castigar a los hijos ajenos para ocultar el fracaso de los adultos
Cada vez que la inseguridad vuelve a ocupar el centro del debate público, reaparece una propuesta tan simple como injusta: bajar la edad de punitibidad penal; presentándola como una respuesta “firme” frente al delito, cuando en realidad es el reconocimiento explícito del fracaso del Estado, de la dirigencia política y de la sociedad adulta en su conjunto. Castigar antes no resuelve los problemas de seguridad, solo desplaza responsabilidades y vulnera derechos.








En varias oportunidades en estas páginas dijimos que San Guillermo es el depósito de enfriamiento de la cocaína para luego ser transportada hacia distintos centros, algo que fue rubricado por la Justicia Federal al descubrir que, uno de los líderes de las bandas rosarinas, «Delfin» Sacaria utilizaba el cementerio municipal para esas operaciones. No es la única banda que realiza ese tipo de operaciones en San Guillermo, pero llamativamente nadie se cuelga la medalla como lo hacen con los perejiles del sistema. ¿Cuál es la causa por la que la policía, la Guardia Urbana y las cámaras de seguridad nunca ven nada? ¿Cuál es la razón del unánime silencio por parte de los distintos actores de la ciudad? ¿No es ese silencio, complicidad, como mínimo por omisión de responsabilidad funcional?












