
Con esta edición Regionalisimo cumple 31 años el que celebramos con orgullo por todo lo recorrido y nos proyectamos a pesar las dificultades que el sistema nos impone, con la premisa de siempre «No llegamos primero con la noticia, ofrecemos precisión».









De la Universidad Técnica del Estado, donde era docente, se lo llevaron junto a otros seiscientos que fueron recolectando desde los nidos de militancia. Los llevaron a todos al Estadio Chile, convertido en un centro de detención y tortura. Los oficiales que lo reconocieron lo dejaron aparte y se ensañaron particularmente con esa voz que era la de aquellos que enmudecerían a palos durante los años que vendrían. Lo golpearon brutalmente. Y él sonreía. Así, hecho un jirón de su propia tierra ensangrentada, lo mostraban –sin darle de comer ni de beber- como una viñeta de la dictadura que comenzaba.
Creyeron que te /mataban con una orden /de ¡fuego! /Creyeron que te /enterraban /Y lo que hacían /era enterrar una semilla. Así lo dijo Ernesto Cardenal, poeta de la revolución nicaragüense.











