


Cuadras desiertas y la urgencia de forestar Morteros
Miguel Peiretti
Históricamente, nos relacionamos con el arbolado desde una visión puramente ornamental. Esa perspectiva llenó nuestras veredas de especies exóticas que hoy, afortunadamente, ya casi no se eligen por sus conocidos efectos negativos. El siempreverde (Ligustrum lucidum), por ejemplo, ha pasado a ser una especie casi inexistente en los nuevos planes de urbanización. Aunque fue masivo por su sombra perenne, sus raíces superficiales que destrozan veredas y su carácter invasivo que desplaza a la flora local lo han sentenciado al olvido.


Pero el problema es que, mientras estas especies problemáticas retroceden, el vacío que dejan no se está llenando.
Cuadras desiertas: El desierto que avanza en los barrios
Basta recorrer Morteros para encontrarse con una realidad desoladora: una gran cantidad de cuadras completamente desiertas, despojadas de toda sombra y expuestas a un rigor climático que no perdona. Si bien no existe un relevamiento el arbolado faltante podría superar el 40 % en promedio. No se trata solo de un descuido individual, sino de la ausencia de una política municipal seria y sistemática que asuma el desafío de forestar masivamente estos sectores olvidados. Sin un plan de acción concreto que facilite y ejecute la plantación en estas zonas, la ciudad seguirá siendo un mapa de parches verdes rodeados de desiertos de asfalto.
Cuando el cemento le ganó a la vida
Un párrafo aparte merece el centro de nuestra ciudad. En un error histórico de planificación, años atrás se decidió avanzar sobre el arbolado existente para dar paso a una arquitectura donde el cemento es el protagonista absoluto. Esa "invasión gris" no solo le quitó identidad visual al corazón de Morteros, sino que lo convirtió en una verdadera isla de calor que hoy padecemos todos. Se necesitan, de manera urgente, políticas ambientales que reviertan este proceso: el centro necesita volver a ser forestado con criterios modernos, recuperando el suelo para árboles que nos devuelvan el aire y la sombra perdidos bajo las losas.
El desafío: Plantar futuro con identidad
La solución no es solo plantar cualquier cosa para llenar el hueco. El desafío es elegir especies nativas que entiendan nuestro suelo. Se debe apuntar a ejemplares que bajen la temperatura ambiente y funcionen como filtros naturales de contaminantes.
No somos dueños del árbol de la vereda; somos sus custodios. Es hora de que el municipio y los vecinos entendamos que la sombra no es un lujo, sino un derecho que debemos recuperar cuadra por cuadra. Morteros no puede permitirse seguir siendo una ciudad de cemento cuando el clima nos exige, más que nunca, volver a ser un corredor de vida.





La enseñanza agropecuaria, motor estratégico del desarrollo local y regional






El costo de la luz, asfixiante: el tarifazo golpea por igual a las industrias y a los hogares de Santa Fe

El administrador de la reactivación de Verónica Suardi acumula unos $700 millones en cheques devueltos


Freyre marcó presencia por primera vez en el foro provincial "Turismo en Acción"

Nora Pasero prendió el ventilador denunciando destratos, persecución y advertencia para el 2027






