


Maniobras de láctea Verónica: Trabajadores hace seis meses no reciben un peso
Miguel Peiretti


La crisis terminal de Lácteos Verónica ya no se mide en balances contables, sino en la desesperación diaria de las familias de la región. Seis meses han pasado desde la última vez que los operarios de las plantas de Lehmann, Suardi y Clason percibieron un salario completo. La masiva movilización del pasado viernes hacia la Secretaría de Trabajo en Rafaela marcó un punto de quiebre absoluto el reclamo ya no es solo contra una patronal ausente, sino contra una clase política que decidió desentenderse del conflicto y una Justicia que mira para otro lado.
La realidad en los hogares afectados es dramática. Sin ingresos formales, el día a día se convirtió en una permanente estrategia de subsistencia. El almacén de barrio que ya no puede estirar el fiado, las cuentas de servicios públicos que se acumulan y la imposibilidad de afrontar gastos básicos marcan la rutina de una comunidad trabajadora que llegó al límite de sus fuerzas.
Lo que genera mayor angustia es la desprotección jurídica en la que los sumergió la empresa. A través de maniobras legales con el envío de cartas documentos, la emisión de recibos de sueldo en cero incrementa la incertidumbre. Al mismo tiempo la situación legal además de no cobrar, les impide reinsertarse en el mercado laboral de manera formal
Manobras de vaciamiento
Mientras los trabajadores padecen la falta de recursos, las miradas apuntan directamente a los movimientos del directorio. Investigaciones legislativas y gremiales expusieron la estrategia de los propietarios para blindar sus negocios privados. A pesar de que las plantas locales se quedaron sin materia prima desde enero, se constató que la familia continúa ordeñando a pleno su mega-tambo propio Las Becerras S.A., pero desvía y vende esa leche directamente a empresas competidoras.
A esto se le suma una jugada que encendió todas las alarmas como es la constitución de tres nuevas sociedades anónimas en paralelo con el mismo objeto comercial, un movimiento interpretado como un intento de «mudar» los activos limpios y dejar morir la estructura histórica con sus deudas adentro. Bajo la presión del gobierno provincial, los Espiñeira colgaron el cartel de venta para las plantas santafesinas, pero los delegados denuncian que dilatan las negociaciones reales para forzar renuncias por desgaste.
El silencio ensordecedor de la política
A las maniobras de la patronal se suma la inacción del Estado en todos sus niveles. Los empleados recuerdan con indignación las promesas de defender el empleo regional.
En la Fiesta de las Industrias Lácteas realizada en Suardi desde la política anunciaron que existen negociaciones con empresarios para poner en marcha la planta que la empresa Verónica tiene en Suardi, pero los trabajadores consideraron que se trata de otra de las estrategias de dilación por parte de los empresarios
Las carteras laborales abren expedientes virtuales y convocan a audiencias estériles que no logran frenar el vaciamiento. A nivel nacional, las denuncias por los más de 14.000 millones de pesos en cheques rechazados duermen en los escritorios burocráticos.
A pesar del desgaste físico y psicológico a lo que son sometidos los trabajadores, realizan guardias para custodiar las entradas de las fábricas. El temor a un desmantelamiento nocturno de las costosas maquinarias los mantiene en alerta las 24 horas. Saben que esos fierros son la única garantía que les queda para, algún día, cobrar lo que les corresponde o volver a ver, alguna vez, las chimeneas encendidas.






Mundo Gen brilló en la Fiesta Nacional del Holando con una cosecha histórica de premios

Lechería en dos velocidades: producción y exportaciones marcan récords mientras los márgenes del tambero se achican

Sociedad Rural del Sudeste Santiagueño insta a extremar los cuidados en la aplicación de herbicidas

Morteros: "Córdoba Turismo" presenta los "Caminos del Queso" en la "Fiesta de la Tierra y la Tradición"

Colonia Vignaud: El IAS recibió equipamiento para talleres y análisis de suelo por más de 5 millones de pesos


“Nunca pensé vivir esto”: el duro reclamo de Gustavo Tévez contra el abandono a la discapacidad








