
A partir de un trabajo de Meprolsafe la entidad que nuclea a los productores lecheros de Santa Fe hizo pública la realidad del sector tambero en relación a la presión impositiva que atraviesa.




Según un análisis del Ieral-Fundación Mediterránea, la habitual suba de precios previa a las fiestas podría no darse en 2025 por exceso de oferta y salarios limitados en su poder adquisitivo. ¿Podría incidir el resultado de las elecciones de octubre?
Productivas10/09/2025
Redacción Regionalisimo
En la Argentina suele darse en los últimos tres meses de cada año un fenómeno relacionado a la comercialización de carne vacuna que ya es casi habitual: la suba de precios tanto de la hacienda como del asado, vinculada al mayor consumo en las fiestas.


Pero este año, según un análisis del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea, ese efecto podría disminuir en su impacto final para los consumidores.
¿Las razones? Son múltiples, y el analista Tobías Lucero, investigador de la sección Productiva del IERAL, las detalló.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que la carne vacuna típicamente suele aumentar hacia fines de año, particularmente en el último trimestre, como consecuencia de una oferta menor que se combina con un pico de consumo.
Sin embargo, “hay factores que podrían provocar que dicha estacionalidad no se observe en este 2025″, asegura Lucero.
“En lo que respecta a la oferta, la faena bovina de primeros siete meses de 2025 se ubicó levemente por encima del mismo período del año previo (+0,4%), mientras que la producción aumentó alrededor del 2% (por mayor peso promedio de faena)”, remarcó.
También, según su mirada, el factor de las exportaciones también jugaría: el volumen enviado al exterior fue 15% menor que en 2024, “aunque el valor obtenido resultó 18% superior, impulsado por una mejora de 37% en los precios de exportación logrados”.
“Nótese que la mayor faena y el menor flujo de volúmenes exportados se traducen en más kilos volcados al mercado interno. De mantenerse esta tendencia en el último cuatrimestre, habrá más carne que el año pasado”, puntualizó.
A su vez, por el lado de la demanda, si se focaliza en el poder adquisitivo de los salarios en términos de carne bovina —medido como la relación entre los 20 cortes relevados por IPCVA y el índice RIPTE— “se observa que a la fuerte caída de 2024 le siguió una recuperación que alcanzó un máximo a inicios de 2025, para luego pasar a una fase de estabilización y retroceso de la mano del ajuste de precios”.
“Al mes de julio, el ‘salario cárnico’ se ubicaba en niveles similares a los de noviembre de 2023”, estipuló.
Por eso señalaron que “debe considerarse también que la economía dejó de crecer en los últimos meses, con poca creación de empleo privado, mientras sigue el ajuste en empleo y salarios públicos; todos estos factores actúan limitando la capacidad de la demanda local de seguir pujando y convalidando mayores precios”.
“En síntesis, en lo que va del 2025 los precios al productor de hacienda bovina han acompañado a la inflación, mientras que los de cortes de carne al consumidor avanzaron algo más, rompiendo la estacionalidad típica de amesetarse después de mayo-junio; ambos precios llegan en buen nivel a la última parte del año, en un mercado que viene bien abastecido, bajo un contexto macroeconómico de desaceleración y amesetamiento”.
La esperanza de algunos sectores de la cadena de poder recuperarse en precios, dado el panorama económico del país, no sería un buen escenario para que eso suceda.
Desde la Fundación plantearon que “a este escenario debe agregarse el hecho político de las elecciones de medio término, con eventuales cimbronazos económicos, particularmente en el mercado cambiario”.
“Una depreciación del tipo de cambio puede tener efectos contrapuestos sobre el mercado de la carne: por un lado, impulsa la inflación, deteriora el poder adquisitivo de los asalariados y reduce la demanda interna (presionando los precios a la baja); por otro, mejora la rentabilidad exportadora, incentiva a destinar una mayor proporción de la producción al exterior y ejerce presión al alza sobre los precios internos de la hacienda y la carne”, manifestaron.
“Tomando como referencia los precios de más de veinte cortes (en base al relevamiento de precios que realiza el IPCVA.), la carne vacuna se ubicó en julio a $11.560 promedio por kilo al consumidor. En términos reales, este valor resulta un 15% mayor al de un año atrás (julio 2024) y se ubica casi 10% por encima del promedio mensual de los últimos 15 años (2010 – 2024)”, determinaron.
Respecto a la comparación contra el año previo, se debe tener en cuenta que la carne había finalizado 2024 con un fuerte rezago respecto de la inflación; entre otros factores por la recesión económica y el menor poder adquisitivo de quienes perciben ingresos fijos (asalariados, jubilados, etc.), traducidos en un débil consumo de carne vacuna y sustitución por opciones más económicas (pollo, cerdo).



A partir de un trabajo de Meprolsafe la entidad que nuclea a los productores lecheros de Santa Fe hizo pública la realidad del sector tambero en relación a la presión impositiva que atraviesa.

Los productores lecheros de la provincia de Córdoba lanzaron una advertencia clara sobre la captura de márgenes por parte de otros eslabones de la cadena láctea, especialmente la industria y los acopiadores, que según gremiales “se apropian de gran parte del valor generado por los tamberos”, reduciendo la rentabilidad de la producción primaria en un contexto de costos crecientes y precios ajustados.

El volumen de producción durante el 2025 creció un 10,8 %, pero el total de la facturación tuvo una caída del 4,6 % por la baja de precio indican desde Ocla

Los granos, la carne y en menor medida, los lácteos; tienen un gran mercado fuera del país y también consumo interno. La pelea entre las potencias es por el control de materias primas,

Aunque 2025 mostró una recuperación clara en los volúmenes de producción, CRA reclamó que los productores son «la variable de ajuste» y no tuvieron una mejora. La entidad cuestiona la conducta del resto de la cadena; fundamentalmente, de la industria.

Los trabajadores esperaron a Alejandro Espiñeira, quien estuvo en las oficinas de Totoras sin dar respuestas a la situación que atraviesan los trabajadores de Verónica e ignoro los planteos formulados

La provincia de Santiago del Estero volvió a ser tendencia por una mezcla explosiva: identidad, redes sociales, tradición popular y una chacarera que no pide permiso.

Están trabajando en la nueva vereda del Centro Educativo Florentino Ameghino, pintura y demarcación de sendas peatonales elevadas en la esquina del Ipem 326 Mariano Moreno y la repavimentación frente al Jardín de Infantes Florentino Ameghino.

Córdoba Turismo impulsa la Ruta del Queso como experiencia productiva, cultural y turística

Alcanzará a 200 municipios en 2026. El ministro de Educación Horacio Ferreyra presentó la edición 2026 del programa junto a RIL y Fundación Varkey. La iniciativa busca fortalecer el rol de los gobiernos locales en educación y profundizar la articulación con la política educativa provincial.

En nombre de una «reforma del Estado» que avanza sobre derechos históricos, el gobierno pone bajo la lupa al Estatuto del Periodista, uno de los últimos diques frente al avance del poder económico, la mercantilización de la información y la colonización de las conciencias. En un escenario de justicia complaciente, medios concentrados y mercados convertidos en soberanos, el periodismo crítico vuelve a ser señalado como enemigo por cumplir su función esencial: denunciar, resistir y no callar.

