El ataque al último bastión de resistencia

En nombre de una «reforma del Estado» que avanza sobre derechos históricos, el gobierno pone bajo la lupa al Estatuto del Periodista, uno de los últimos diques frente al avance del poder económico, la mercantilización de la información y la colonización de las conciencias. En un escenario de justicia complaciente, medios concentrados y mercados convertidos en soberanos, el periodismo crítico vuelve a ser señalado como enemigo por cumplir su función esencial: denunciar, resistir y no callar.
Opiniones15/02/2026 Por Ricardo Monetta
El ataque al último

El Estatuto del Periodista Profesional, lejos de ser un privilegio corporativo, funciona como un resguardo democrático. Sin derechos laborales no hay libertad de prensa posible: un periodista precarizado, mal pago o amenazado con el despido es un periodista condicionado. Por eso, la ley busca limitar las formas de censura indirecta y la autocensura que impone el poder económico concentrado, garantizando un mínimo de autonomía para el ejercicio del oficio.
Cada intento de «modernización» o «reforma» que apunta a debilitar el Estatuto revela una disputa más profunda: la de transformar la información en mercancía y disciplinar al periodismo crítico. Atacar esta ley no implica solo modificar un régimen laboral, sino avanzar sobre el derecho de la sociedad a estar informada y sobre uno de los últimos diques institucionales frente a la degradación de la democracia.
Dentro del paquete de la mal llamada «reforma del Estado», se debatirá en el Congreso las maneras de acotarle poder a la resistencia que ejerce una parte del periodismo, marcándole las irregularidades y nichos de corrupción que día a día se ponen de manifiesto, mientras la Justicia, cooptada por el sistema, mira para otro lado.
Ya sabemos que los grandes medios de comunicación se han convertido en incubadoras reaccionarias de las nuevas formas de violencia y microfascismo social y político. Este es un fenómeno de naturaleza mundial a través de las narrativas del tecnofeudalismo de la comunicación. Estos medios han reemplazado el lugar que ocupaba la Inquisición en la Edad Media y han devenido «en las nuevas fábricas del alma y de las emociones». Sus métodos de gobierno de las conductas se realizan a través de dispositivos de telefascismo a distancia. Hace ya tiempo que se identificó la correspondencia entre dispositivos mediáticos de control y manipulación de la palabra y el pensamiento, a través de dispositivos tecnológicos de producción de una realidad paralela, o sea, los extremos de una palabra sin cuerpo y un cuerpo sin palabra. Y es ahí donde el espacio de la política tiende a reducirse o desaparecer.
Las historias de las «redes» son síntoma y radicalización de esta especie de vida dañada convertida en espectáculo de masas. La expresión «cultura de masas» no es igual a la cultura popular. En la «masa» habita una subjetividad quebrada, una vida dañada por la violencia del capital. Por el contrario, en la vida popular anda un horizonte de justicia y emancipación. El neoliberalismo es una forma de gobierno que produce una masa allí donde habita una subjetividad popular.
Fue así como el macrimileismo construyeron pobres donde había pueblo. Pero, sin embargo, hay algo irreductible, una especie de resto inasimilable del poder, un deseo popular que recorre la historia de una manera subterránea y que, como dijo Maquiavelo, captó de una manera singular: «deseo de no ser dominado y ser libre».
Pueblo es el nombre de ese deseo. Política, el de la construcción de ese pueblo.
Nosotros, los periodistas de buena fe, vemos que el triunfo del neoliberalismo se debe en buena medida a la indiferencia de la sociedad, de la que todos somos parte, frente al oprobio y a la barbarie que acontecen. ¿Por qué hay dominación y no libertad, sino persecución? Esta es una vieja pregunta de cara a la teoría política de los tiempos modernos.
Hubo alguien que le puso nombre al enigma: «servidumbre voluntaria». Pero si en este «discurso» la servidumbre es en parte la fascinación del poder de Uno, en las sociedades neoliberales es el resultado «racional» de tecnologías anónimas, de micropoderes y conductas cotidianas que atraviesan indistintamente las subjetividades tanto de los dominantes como de los dominados. Esto trae la dificultad crítica para poder plantear un horizonte emancipatorio. No cabe duda de que vivimos en estado de peligro.
Porque cuando un gobierno desdeña la soberanía popular en favor de la soberanía de los mercados financieros, no hace más que dar el último paso hacia la conversión de la democracia en una empresa. Y eso es lo que debe denunciar el periodismo para demostrar esta conversión en «Democracia S.A.», que es el régimen hacia donde vamos.
Como sabemos desde los tiempos antiguos, cuando se gobierna una sociedad bajo el modelo solo de la economía, la política se deshace, se vuelve mera técnica de dominio. Por eso es necesario dar a conocer que el peligro para una democracia no viene solo del totalitarismo (fascismo larvado), sino también del poder ilimitado de los mercados, en donde el poder económico se convierte en un «poder total», que ahoga, que extorsiona y que destruye el capital «social» económico.
Creemos que es hora de asumir que estamos en una sociedad en estado de sumisión, de poderes ocultos en forma de corrupción por los cuatro puntos cardinales del poder.
Pareciera que el uso único de la razón para comprender el hecho histórico del enajenamiento de la Nación, desde el punto de vista de la soberanía, con un cipayismo irredento y el sacrificio inútil e innecesario de la clase trabajadora, como pueblo subyugado, es posible evitarlo.
Debemos asumir que la resistencia es, al menos, un acto de oposición al poder y, como punto de partida, la posibilidad de revertirlo o transformarlo. Por eso, nuestro deber intelectual y moral como periodistas tiene que ser inclaudicable. No solo como miembros de una comunidad humana y colectiva, por lo que estamos obligados a no callar, a resistir y a actuar frente a cada acto de injusticia, cualquiera sea su naturaleza, y tratar de nuevas formas de imaginación dentro de la vida democrática.
Como dijo San Martín: ¡Hay que ser libres, en bolas, pero libres!

banner-suscripcion

Te puede interesar
La-brecha-entre-los-sueños-y-la-vida-diaria-de-los-jóvenes

La brecha entre los sueños y la vida diaria de los jóvenes

Por Carlos del Frade
Opiniones28/08/2026
Hace tiempo dejó de existir aquel viejo país obrero e industrial. Lejos de aquella realidad, rige un individualismo exacerbado y el consumismo extremo. En el que un tercio de la población juvenil vulnerable no estudia, no trabaja y, además, dejó de buscar empleo.
mortandad-infantil

Al sur del Edén: el paraíso sin niños

Javier Mariano García Guerrero
Opiniones18/08/2026
"En un contexto donde la salud pública enfrenta desafíos estructurales profundos, las estadísticas recientes han encendido las alarmas en el centro del país al revelar un retroceso preocupante en los indicadores de mortalidad infantil. En la siguiente columna, el Ing. Javier Mariano García Guerrero —especialista con vasta trayectoria en administración de sistemas de salud— analiza las causas detrás de este 'paraíso sin niños', donde la caída en las coberturas de vacunación y el desfinanciamiento estatal están reconfigurando un mapa sanitario crítico para nuestras comunidades."
Agosto-mes-infancias-números-chicas-chicos

Agosto, mes de las infancias: números, chicas y chicos

Carlos del Frade
Opiniones16/08/2026
Al tiempo que avanza la destrucción del derecho laboral, crece el mundo invisible del trabajo adolescente en la Argentina. En los niveles de empleo y desempleo adolescente también emergen las hipocresías que este mes de agosto, el de las niñas y los niños, dominan la realidad de la mayoría de los que alguna vez fueran los únicos privilegiados.
arboles

Cuadras desiertas y la urgencia de forestar Morteros

Miguel Peiretti
Opiniones14/08/2026
Morteros, como tantos pueblos de nuestra cuenca lechera, nació bajo el signo del esfuerzo y la transformación del paisaje. En aquellas primeras décadas del siglo XX, el árbol frente a la casa era una cuestión de estética o, a lo sumo, una conveniencia para "frenar el sol" en las agobiantes siestas de enero. Sin embargo, hoy la mirada ha cambiado: aquel ejemplar que vemos crecer frente a nuestra ventana ya no es un mueble urbano, sino una pieza de infraestructura vital para nuestra supervivencia.
ambiental

Buscando una mejor educación ambiental

Miguel Peiretti
Opiniones11/08/2026
Las problemáticas ecológicas actuales exigen un replanteamiento profundo dentro de las aulas de nuestra región. A continuación, compartimos la columna de opinión del especialista Cristián Frers, quien analiza de manera crítica los desafíos de la enseñanza sustentable en el interior del país, la necesidad de romper con el centralismo tradicional y la urgencia de revalorizar las iniciativas comunitarias.
Lo más visto
morteros-pto

Morteros: Reconocieron a los participantes del Presupuesto Participativo 2026

Miguel Peiretti
Locales30/08/2026
La Municipalidad de Morteros llevó adelante el acto de reconocimiento a las instituciones y vecinos que formaron parte de la segunda edición del programa Presupuesto Participativo 2026. Esta iniciativa busca consolidar un modelo de gobierno abierto, promoviendo la participación ciudadana en la toma de decisiones locales.
municipalidad-mutual-tiro

Firmaron un convenio para pagar las tasas municipales en 6 cuotas sin interés

Miguel Peiretti
Locales31/08/2026
La Municipalidad de Morteros dio un paso clave para facilitar el cumplimiento de los tributos locales en el actual contexto económico. El Ejecutivo municipal selló un acuerdo estratégico con la Asociación Mutual del Club Tiro Federal y Deportivo Morteros, el cual abre una nueva e importante alternativa de financiación para todos los contribuyentes de la ciudad.
El resumen judicial, productivo y municipal de nuestras comunidades. ¡IMPORTANTE: Al registrarte, revisá tu mail y confirmá la suscripción para empezar a recibirlo!