Villarruel avanza, festejan los represores en Campo de Mayo

Pais 22 de agosto de 2023 Por Redacción Regionalisimo
Más allá del discurso anti-estado de Milei, se desliza como pez en el agua un viejo enemigo de la democracia Argentina: el Partido Militar.
militares

Tras la victoria en las PASO de La Libertad Avanza, tronaron los festejos en Campo de Mayo y en otras unidades penitenciarias donde se alojan algunos de los represores de la última dictadura. El "liberalismo" de Milei y Villarruel no es sólo un programa económico, sino un plan para quebrar los consensos democráticos que supimos construir.
La victoria de La Libertad Avanza en las PASO sacudió el tablero político y social de la Argentina. Los ecos de una nueva etapa donde la democracia esté subordinada al mercado parecen abrirse paso en el sentido común a costa de resquebrajar los consensos democráticos si es necesario. Entre las estridencias mesiánicas de "El León", un silencioso y viejo conocido de la política argentina se desliza como pez en el agua: el Partido Militar.

La compañera de fórmula de Javier Milei, Victoria Villarruel, es un viejo alfil de la ultraderecha vernácula con largos y estrechos vínculos con las Fuerzas Armadas. Nieta del almirante Lauro Hedelvio Destéfani, hija del ex coronel Eduardo Villarruel, estrecho colaborador del represor Ricardo Bussi durante los años del Operativo Independencia en Tucumán y sobrina del ex carapintada Ernesto Guillermo Villarruel, condenado a prisión en 2015 por privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos en el Centro Clandestino de Detención "El Vesubio" (aunque finalmente no ingresó en la cárcel). Todo un currículum familiar.
A pesar de ser hija predilecta, nacida y criada en el seno de la Familia Militar, Victoria no cosecha las mismas simpatías en todos los ámbitos del mundo castrense. La ultraderechista Cecilia Pando, hoy desplazada del circuito mediático, acusó a Villarruel de "utilizar a los militares injusta e ilegalmente encarcelados para su beneficio propio".

Asimismo, según consigna la Revista Noticias, otro dirigente de la extrema derecha local vinculado al espacio de Juan José Gómez Centurión -donde Victoria hizo sus primeros pasos en política-, aseguró que los libros que la candidata a vicepresidenta firmó como propios los escribió en realidad Alberto González, un militar detenido por crímenes de lesa humanidad al que la actual diputada solía frecuentar en la cárcel.
Más allá de la interna militar, resulta evidente que las posibilidades de que Victoria Villarruel se convierta en vicepresidenta de la Nación abre enormes expectativas en las unidades penitenciarias donde se alojan represores de la última dictadura cívico-militar. Sin otro programa electoral que el de la impunidad para los genocidas y el recorte de derechos sociales, Villarruel expresa la pata ideológica dura de un liberalismo sui generis, cuyos objetivos más allá de la agenda anti-estado, no están todavía claros del todo.

Congreso de H.I.J.O.S

Ante el avance concreto de las fuerzas políticas negacionistas y del rearme del Partido Militar, este fin de semana se llevó a cabo el Encuentro Federal de la Red Nacional de H.I.J.O.S (Hijas e hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio). A continuación reproducimos íntegro el contenido del comunicado publicado tras el congreso.

A 40 años del retorno de la democracia y a 28 años del nacimiento de nuestra organización, reunidos en Congreso Nacional en la ciudad de Santa Fe, provincia de Santa Fe, desde la Red Nacional H.I.J.O.S., decimos: Este no es el país que soñamos.

La dictadura cívico militar impuso un plan sistemático de exterminio social, político y económico que desapareció, asesinó, torturó, exilió y se apropió de nuestros/as hermanos/as. Para sentar las bases del nuevo modelo económico era necesario modificar las estructuras del país, con lo cual buscaron destruir los lazos sociales y el movimiento obrero organizado.

A través del terror, se instaló la miseria planificada y el disciplinamiento a millones de argentinos y argentinas en beneficio de unos pocos.

En 1995 nacimos como agrupación política en un contexto de impunidad y, abrazando la lucha de nuestras Madres y Abuelas nos sumamos a las calles exigiendo “juicio y castigo”, “si no hay justicia hay escrache” como respuesta política a los genocidas que libremente se paseaban por los medios de comunicación contando cómo tiraban a nuestros padres y madres al mar y donde reivindicaban el robo de nuestros hermanos y hermanas.

Hemos forjado en este tiempo una memoria colectiva, que nos permite a 40 años de Democracia decir:

No a la derecha fascista,

No al negacionismo de nuestros 30.000,

No a la criminalización de la protesta social,

No a las propuestas que pretenden construir un futuro en base a la eliminación y estigmatización de organizaciones de trabajadores, movimientos sociales, de derechos humanos, feminismos, diversidades, pueblos originarios y otres que resistieron y avanzaron en proyectos de inclusión y ampliación de derechos.

Nos oponemos a las propuestas de Milei y Bullrich que amenazan explícitamente nuestras conquistas históricas como la educación pública, la salud pública, la soberanía sobre nuestra moneda, nuestra identidad nacional.

Hoy asistimos como pueblo a una escalada de violencia con el accionar represivo contra nuestros compañeros, compañeras y el pueblo jujeño, con la persecución judicial, política y mediática a nuestra compañera Nadia Schujman, con el intento de magnicidio a Cristina y con el asesinato de Facundo Molares.

Basta de políticas neoliberales que hambrean a nuestro pueblo.

Basta de violencia institucional y torturas en comisarías y cárceles.

Basta de un modelo extractivista que saquea nuestros bienes naturales comunes como el agua, el litio y los bosques, arrasando nuestros territorios.

Este no es el país que soñamos.

Soñamos una Patria donde no falte un plato de comida, donde podamos vivir de nuestro trabajo y que el salario llegue a fin de mes, donde descansar sea un derecho.

Soñamos una Patria con justicia social porque detrás de cada necesidad hay un derecho.

Soñamos una Patria con acceso a la vivienda en barrios seguros y no barrios privados para una minoría privilegiada.

Queremos una Patria donde el Estado destine los recursos presupuestarios a resolver las necesidades del pueblo y no al pago de la deuda con el FMI.

Queremos una Patria con un poder judicial democrático e independiente del poder político y económico, con perspectiva de género y al servicio del pueblo.

Queremos una Patria Plurinacional con reconocimiento efectivo a nuestros pueblos originarios.

Queremos una Patria que consolide y profundice las políticas de género y diversidades.

Queremos una Patria que garantice la continuidad de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, de restitución de la identidad de nuestros hermanos y hermanas apropiados, la búsqueda e identificación de los cuerpos de nuestros padres y madres y el juicio y castigo a todos los genocidas y sus cómplices.

A 40 años de democracia, estamos orgullosos y orgullosas de ser parte del movimiento de Derechos Humanos que logró con su lucha que Argentina sea un modelo en el mundo por las políticas en materia de Memoria y que hoy, están en riesgo.

Por la memoria de los y las 30.000, convocamos a nuestro pueblo a decirle NO a la derecha fascista y a construir la Patria que soñamos.

NO OLVIDAMOS

NO PERDONAMOS

NO NOS RECONCILIAMOS

RED NACIONAL DE H.I.J.O.S.

Te puede interesar