El corazón climático del mundo bajo la lupa

El comportamiento del clima es una de las mayores preocupaciones para la producción y el turismo de nuestra región. Para arrojar luz sobre las alertas meteorológicas actuales y comprender el verdadero impacto de las próximas lluvias, compartimos una nota realizada por Pablo Caruso en AM 530 a Carlos Zotelo, un reconocido especialista argentino en Ciencias de la Atmósfera.
Sociedad04/11/2026Miguel PeirettiMiguel Peiretti

super-niñoEl comportamiento del clima sigue siendo uno de los temas que más preocupan a los productores y habitantes de nuestra región. Tras enfrentar una sequía histórica debido a tres fenómenos de "La Niña" consecutivos, el escenario cambió de manera drástica. El fenómeno de "El Niño" ya está en marcha, y lo hace con características que obligan a los científicos a encender las alarmas: comenzó antes de tiempo y con una acumulación de energía inusual.

El fenómeno meteorológico comenzó de manera anticipada y amenaza con ser uno de los más intensos de las últimas décadas. Carlos Zotelo, con una destacada trayectoria científica como investigador de referencia del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Además, posee una amplia experiencia institucional en la gestión pública del clima, habiéndose desempeñado como Director Nacional de Pronósticos y Servicios para la Sociedad dentro del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), explica por qué se calienta el Pacífico, cómo afectará a Córdoba y el litoral, y qué nos depara el verano.

El científico analiza los errores comunes en la comunicación meteorológica y detalla cómo afectará el fenómeno de El Niño al Litoral, a la provincia de Córdoba y a la Costa Atlántica durante el próximo verano

El corazón del clima mundial

— Se habla mucho de El Niño y La Niña, pero ¿cuándo se declara formalmente el inicio de este fenómeno?
— El Océano Pacífico es el más grande del planeta, es el mayor volumen de agua y, por lo tanto, el corazón climático del mundo. Todo lo que sucede allí repercute en algún rincón de la Tierra. Decimos que comienza el fenómeno de El Niño cuando una porción específica del Pacífico central se calienta más de medio grado por encima de lo normal durante un trimestre consecutivo. Al contrario, cuando se enfría medio grado o más por debajo de la normal durante el mismo periodo, hablamos de La Niña.

— Medio grado parece una cifra menor para el ciudadano común...
— Medio grado parece poco, pero para semejante volumen de agua representa una cantidad descomunal de energía. Un Niño promedio suele registrar anomalías de entre 0.8°C y 1.4°C por encima de lo normal. En este caso, el calentamiento está llegando a los 3°C y se supone que va a alcanzar los 4°C. De ahí viene el término de "Súper Niño", por la intensidad extrema que se proyecta.

— ¿Qué produce semejante calentamiento en esa zona del Pacífico?
— El Niño tiene un período de recurrencia de entre 2 y 7 años. No es exacto. Hay causas detrás que responden a pequeñas perturbaciones astronómicas, sutiles alteraciones en el eje terrestre y variaciones en la energía que llega al tope de la atmósfera. Esas pequeñas alteraciones en escala astronómica terminan repercutiendo de esta manera en el océano.

Carlos-ZoteloEl misterio de los vientos y el "efecto ventilador"

— Si el fenómeno nace en el centro del Océano Pacífico, ¿por qué las consecuencias más fuertes en Argentina se sienten del lado contrario, hacia el Atlántico?
— Tiene que ver con cómo se distribuye la energía en la atmósfera. Normalmente, imagínate que hay un gran ventilador encendido sobre la costa de Perú y Ecuador. Son los vientos Alisios, los mismos que trajeron a Cristóbal Colón en su primer viaje. Estos vientos soplan con fuerza desde el este hacia el oeste, empujando los sistemas nubosos y el agua cálida hacia el centro del océano y las costas de Australia. Cuando se activa El Niño, por razones atmosféricas, ese "ventilador" disminuye su fuerza o directamente se apaga.

— ¿Y qué pasa cuando ese "ventilador" se apaga?
— Al apagarse, los sistemas meteorológicos que solían desplazarse quedan contenidos. En Perú, por ejemplo, esto trae lluvias torrenciales, olas de calor y graves problemas con la pesca porque se calienta el océano y los peces migran buscando aguas frías. Pero el corte de los vientos Alisios da la vuelta al mundo de forma interconectada: repercute negativamente en el Monzón de la India (donde llueve seguido durante seis meses) y altera la distribución del calor en lugares como China. A nosotros, en la Argentina, nos termina afectando con un marcado exceso de precipitaciones.

— ¿Las lluvias actuales en el sur de Brasil y el aumento de caudal en los ríos ya son efecto de esto?
— Sí, totalmente. Ya es un efecto directo del fenómeno.

Un inicio anticipado y la marca de la historia

— Mencionó que este Niño tiene rasgos preocupantes en su evolución, ¿cuáles son?
— En general, los Niños comienzan en septiembre y terminan en marzo del año siguiente. Sin embargo, este proceso arrancó mucho más temprano de lo normal: comenzó en junio. Tenemos entonces dos condiciones que rara vez se dan juntas: es un Niño sumamente caliente y, a la vez, prematuro. El gran desafío de la meteorología hoy es dar respuestas ante un fenómeno que no tiene antecedentes idénticos.

— ¿El impacto en la región es siempre lineal, llueve en todos lados por igual?
— Ese es uno de los temas que la meteorología no logró instalar del todo bien en la sociedad. Existe la falsa creencia de que cuando está El Niño va a llover en cada rincón del universo. Y no es así. Cada Niño es particular. En la década del 2000, por ejemplo, afectó fuertemente al norte de Santa Fe. Los futboleros recordarán la histórica inundación de la cancha de Colón de Santa Fe, producto del agua que bajaba por los ríos de la cuenca. Para esta oportunidad, los mapas indican que el sur de Brasil, Misiones y el este de Corrientes van a ser los sectores más afectados, lo que implica una gran onda de crecida bajando por los ríos Paraná y Uruguay. Esperamos que alcance su máximo esplendor hacia finales de diciembre y principios de enero.

¿Cómo viene el verano? Radiografía por zonas

— Pensando en las vacaciones y en el agro, ¿qué podemos esperar para nuestra provincia de Córdoba y la Costa Atlántica?
— En Córdoba tenemos una señal directa bastante clara: vamos a tener más precipitaciones. Al ser el segundo destino turístico más elegido del país detrás de la costa, esto es un dato clave para la logística y el turismo. En cambio, si miramos la Costa Atlántica (Mar del Plata, Balcarce, Necochea), la señal de lluvias no es tan fuerte ni marcada, por lo que para la gente que vive del turismo allí el panorama no sería tan distinto a un año normal.

 ¿Vamos a tener que soportar temperaturas sofocantes este verano?
— En lo que respecta al litoral y el área metropolitana, desde el punto de vista térmico no vemos tanta preocupación. De hecho, venimos de una transición donde el frío no terminó de irse del todo y la primavera tardó en instalarse debido a esta misma circulación atmosférica. No esperaría un verano demasiado abrasador u agobiante en cuanto a temperaturas extremas, pero sí un verano húmedo y decididamente lluvioso.

 

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