Reforma laboral: el devastador regreso al siglo XV

La eliminación de los derechos laborales producirá una sociedad de mayor explotación y menos humanismo. Destruir las relaciones laborales implica una feroz transferencia de recursos producidos por quienes dan cuerda al universo todos los días hacia los sectores concentrados de la riqueza. Los manuales de historia hablarán de la domesticación social de este tiempo.
Opiniones27/02/2026 Por Carlos del Frace

Laboral(APe).- Los votos populares completarán la tarea de las botas sangrientas de 1955 y 1976: la demolición de los derechos laborales argentinos. Ejemplo a nivel internacional durante ochenta años, devenido en el concepto “costo argentino”, desde aquellos golpes y en décadas de democracia implosionada por las clases dominantes, por las grandes patronales.

He allí la clave de la doble tristeza del presente que hoy atraviesa aquellas personas que todavía hoy saben que no son seres humanos completos si no tienen conciencia social, política e histórica.

El objetivo del terrorismo de estado de 1976, de la dictadura de las 30 mil desapariciones, fue quebrar las resistencias trabajadoras, por eso la mayoría de las desaparecidas y los desaparecidos eran empleados y obreros, seis de cada diez y menores de 35 años. Quien destruye las relaciones laborales elabora un nuevo código genético de la sociedad en la cual aplica la feroz transferencia de recursos producidos por la gente que le da cuerda al universo todos los días hacia los sectores concentrados de la riqueza.

No importan los accidentes laborales, importan los juicios que tienen que pagar las empresas.

No importan las enfermedades laborales, solamente es fundamental cuidar los números de los patrones.

No sirven los años de antigüedad, apenas el presente es funcional a los intereses de la producción.

Por eso la modernización laboral es la vuelta al siglo quince cuando en el idioma castellano apareció el concepto de salario, aquello que se pagaba con sal para quienes prestaban su fuerza de trabajo durante horas y horas. En uno de los artículos dice con claridad que se pagará en pesos, dólares o especias, la sal del siglo quince. Fenomenal retroceso que necesita de los efectos devastadores de la deliberada construcción del olvido y desprecio por la historia inoculada desde hace décadas.

Cada persona fue educada para despreciar la lucha de su mamá, su papá, su abuela o su abuelo. Cada persona fue adoctrinada en los supuestos beneficios del descrédito en las luchas que antecedieron a su experiencia cósmica llamada vida.

Les enseñaron a despreciar la historia, el sindicalismo, la política, los derechos humanos, los derechos laborales, el protagonismo. Los convencieron que la mejor herramienta era el rencor y creer en líderes brutales e ignorantes. Esa pedagogía produjo este presente.

La eliminación de los derechos laborales producirá una sociedad de mayor explotación y menos humanismo.

Además de la transferencia millonaria en dólares de los sectores trabajadores a las minorías empresariales, habrá una domesticación social de inescrutables consecuencias.

Los votos de personas que abrazaron la política enamorados de las épicas de los viejos movimientos nacionales y populares en Argentina son una expresión del triunfo de las principales fuerzas del capitalismo: exacerbación del individualismo y del consumismo.

Más allá de este momento doblemente triste y claramente demostrativo de la destrucción del país que ya no es, las resistencias crecen en distintos lugares, algunos lejanos y ajenos a lo que sucede en las grandes ciudades.

El tiempo es solo tardanza de lo que está por venir, decía José Hernández en su “Martín Fierro”.

El puño cerrado de miles y miles frente a la mirada de la pareja o los hijos o los padres jubilados se multiplicará y logrará confluir en nuevos riachos de dignidad que empezarán a fluir desde las catacumbas de la desaparecida conciencia política del pueblo argentino.

Cuando eso suceda ocurrirá que los nuevos manuales de historia hablarán del triste momento en que la Argentina fue despojada del derecho laboral, cuando en las cámaras de diputados y senadores condenaron a las grandes mayorías a ser meros espectadores del privilegio de unos pocos, cuando la sociedad eligió fingir que seguía existiendo, cuando el país se convirtió en el territorio de los muertos vivos.

banner-suscripcion

Te puede interesar
La-infancia-pobre,-el-juego-con-las-armas-y-la-penalización

La infancia pobre, el juego con las armas y la penalización

Por Pedro Pianta
Opiniones13/09/2026
Una mirada cruda sobre la deuda histórica con la niñez en nuestro país. Entre la falta de políticas públicas eficaces, el debate por la baja en la edad de imputabilidad y un índice de pobreza estructural que no da tregua, el futuro de las infancias se debate entre el desamparo y la urgencia de respuestas institucionales
caso-mora

Brinkmann: El caso Pablo Mora y las grietas de una noche insegura

Miguel Peiretti
Opiniones07/09/2026
La brutal agresión al dueño de un carro de comidas expuso la desprotección total que sufren los comerciantes locales frente a la nocturnidad. El debate de fondo pasan por el vacío en las políticas de contención juvenil, el consumo problemático sin freno y las consecuencias de una década de mirar para otro lado.
malvinas-mas-lejos-que-nunca

Redefinición de la causa Malvinas: los riesgos detrás del nuevo enfoque geopolítico

Por Federico Lorenz
Opiniones05/09/2026
El reciente giro en el discurso presidencial entrelaza el histórico reclamo de soberanía con la adopción de esquemas de seguridad internacionales. Este cambio reabre un debate profundo sobre la independencia de la causa nacional y el peligro de que pierda su arraigo social para subordinarse a los intereses de las administraciones de turno. El análisis de Federico Lorenz en Anfibia de Unsam
La-brecha-entre-los-sueños-y-la-vida-diaria-de-los-jóvenes

La brecha entre los sueños y la vida diaria de los jóvenes

Por Carlos del Frade
Opiniones28/08/2026
Hace tiempo dejó de existir aquel viejo país obrero e industrial. Lejos de aquella realidad, rige un individualismo exacerbado y el consumismo extremo. En el que un tercio de la población juvenil vulnerable no estudia, no trabaja y, además, dejó de buscar empleo.
Lo más visto
El resumen judicial, productivo y municipal de nuestras comunidades. ¡IMPORTANTE: Al registrarte, revisá tu mail y confirmá la suscripción para empezar a recibirlo!