Un acoplado desenganchado en la Ruta 1 dejó a oscuras a tres localidades por más de 17 horas y causó daños millonarios en el tendido eléctrico. Sin embargo, el verdadero calvario silencioso recae sobre los tamberos, comerciantes e industrias de la región, quienes hoy enfrentan un laberinto casi imposible: cómo comprobar y certificar legalmente sus pérdidas ante los seguros.