Caso Casermeiro: las pruebas contra Gette y su supuesto vínculo narco

Este jueves comienza el juicio por el crimen del reconocido médico. ¿Cuáles son las pruebas de la acusación que complican al imputado? Desde la primera declaración, contradicciones, el arma, la situación del hijo y el terreno con una reconocida banda.

Sucesos 10/11/2022 Franco Cervera
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(El Periódico) Finalmente este jueves 10 de noviembre arranca el histórico juicio oral público y con jurados populares por el atroz homicidio del médico ginecólogo Daniel Casermeiro (61) en diciembre de 2019 en la zona rural camino a Luxardo, por el que está acusado de ser el autor material Gerardo Luis Gette.

Una causa que casi tres años atrás mantenía en vilo a todo el país, que por el momento tiene muchos misterios que quedaron por resolver y que probablemente algunos de ellos queden expuestos en el marco de las audiencias, tal como reveló este medio días atrás en un informe especial.

Sin embargo, la Fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de Bernardo Alberione, considera que las pruebas obtenidas comprometen seriamente al acusado y que además tenía una deuda con la víctima. Asimismo, según se recoge en la elevación a juicio del caso, Gette aparece comprometido con una presunta banda “narco” de la región a partir de negocios inmobiliarios.

Todos los datos son los expuestos en la citación a juicio de la resonante causa.

 La primera declaración, la primera contradicción

Durante gran parte del proceso que duró casi tres años, Gette prácticamente no se defendió a través de su declaración testimonial. Desde que fue imputado como presunto autor del crimen, decidió negar los hechos y no aportó demasiadas declaraciones.

Sin embargo, en su primera exposición, cuando todavía no había sido detenido ni imputado, sino que había sido convocado justamente por su estrecha relación con el desaparecido, sus dichos no coincidirían con los registros que lograron recolectar los investigadores con las cámaras de seguridad.

 En su primer testimonio, Gette sostuvo que el 19 de diciembre de 2019 a las 9.45 fue al Sanatorio Argentino para hablar con Casermeiro, debido a que el médico le había solicitado por WhatsApp que le desocupe un galpón de su propiedad que requería porque lo había alquilado, según dijo. Gette aseguró que fue a la clínica pero al haber mucha gente en espera lo llamó y lo aguardó afuera en la esquina de Iturraspe y Vélez Sarsfield, y que luego de una charla durante tres minutos se subió a su camioneta Volkswagen Amarok, y se retiró por el bulevar 25 de Mayo. El ahora imputado sostuvo en aquella oportunidad que luego de eso no lo volvió a ver, incluso que intentó comunicarse a las 19 de ese día enviándole un mensaje, pero Casermeiro no le respondió.

 Según la investigación de la Fiscalía, se estableció que ese primer relato no sería como Gette lo manifiesta. Lejos de eso, tras encontrarse en cercanías del Sanatorio Argentino, con algunas idas y vueltas, las imágenes mostrarían a Gette subirse al auto BMW blanco del médico y juntos dirigirse al sector norte de la ciudad.

En tanto que las mismas cámaras del sector lo ven otra vez a Gette arribar caminando a las 17.52 de ese mismo día por la vereda sur de calle Iturraspe en dirección oeste – este, vistiendo la misma ropa que llevaba a la mañana y llega hasta calle Vélez Sarsfield donde estuvo todas esas horas su camioneta estacionada.

“El flechado”

Los investigadores entienden que Gerardo Gette habría asesinado a Casermeiro al costado de la ruta vieja camino a Luxardo, luego tomó el BMW y lo abandonó en entre los maizales de un campo sobre ruta 1, en San Francisco. Desde allí se habría venido caminando hasta calle Iturraspe y Vélez Sarsfield, donde estaba su camioneta. Este tiempo al rayo del sol, con altas temperaturas, habrían provocado que el apuntado resulte con un bronceado exagerado que le llamó la atención hasta a una persona conocida, con quien habitualmente compartían negociaciones, porque estaba “flechado”.

Este allegado aseguró que Gette fue hasta su domicilio en la tarde noche del 19 de diciembre a entregarle un dinero por la venta de un departamento en Carlos Paz y que cuando le preguntó qué había hecho para estar tan bronceado el acusado le respondió que había estado toda la tarde en el techo de su casa arreglando el tanque de agua.

La conversación por una deuda

Para la Fiscalía de Delitos Complejos, el móvil del crimen sería porque Gette le debía una suma importante de dinero a Casermeiro por una camioneta y tenía compromisos que saldar por algunos negocios inmobiliarios. Esto lo acreditan a partir de una conversación por WhatsApp del día previo donde el médico le reclama al imputado por un dinero que le debía y necesitaba para comprar un campo a Verra.

El 19 de diciembre 2019, a las 8:55 Casermeiro le envía un audio a Gette mediante el cual le manifiesta: “Hola Gerardo, buen día. Mirá, anoche al final no nos vimos, no sé qué pasó con lo de la camioneta, pero necesito en la mañana ese dinero para entregarle a Verra, te pido por favor. Para colmo yo tengo consultorio esta mañana, y quedé con él que antes que termine el mediodía le llevaba el dinero. Por favor, te estoy hablando a los dos teléfonos y me dan apagado. Te agradezco”.

Esta conversación expondría, entiende la Fiscalía, que la primera declaración de Gette es falsa, dado que Casermeiro no le pedía que desocupen un galpón, sino que le entregue el dinero que le debía.

 Gette y su regreso a casa

Otra declaración del mismo allegado a Gette pone en evidencia que ese día el acusado no habría estado en su casa desde la mañana hasta horas de la tarde. El testigo, amigo del imputado y de Casermeiro, manifestó en una de sus declaraciones que al asombrarse cuando Gette fue acusado le preguntó a la pareja de éste último qué había pasado, y que la mujer solo le comentó que ese día Gerardo había salido a la mañana y no había vuelto hasta la tarde pasadas las 17, y que ella había estado todo el día en la casa.

El arma homicida

Desde la Fiscalía sostienen que “no hay grises” en la investigación y además otro testimonio complicaría a Gette. Se trataría de un hombre cercano al círculo familiar de quien se encuentra imputado por homicidio calificado, quien aseguró que tiempo atrás –previo al crimen del médico- le entregó un arma de fuego del mismo calibre a Gette, aunque según dijo no conociendo con qué fin iría este último a usarla.

Cabe recordar, que la autopsia al cuerpo de Casermeiro reveló un balazo en la nuca con una pistola calibre 22. El disparo en la nuca fue a “traición”, aseguró el fiscal Alberione, es decir por la espalda. La bala ingresó por el occipital del cráneo y se alojó en la zona frontal.

El testimonio es preponderante porque pone en escena el arma utilizada para cometer el crimen, la cual todavía no fue hallada por los investigadores.

Impulsividad y amenazas

En el reporte acusatorio, la Fiscalía remarca que cuentan con otras denuncias formuladas en contra del imputado Gette por personas distintas, las cuales resultarían ilustrativas del temperamento que el mismo asume ante situaciones conflictivas interpersonales. Son denuncias de 2018, por amenazas de muerte y por violencia de género

Las mismas, según la acusación, dan cuenta– entre otras cosas – de la existencia de una tendencia a la impulsividad, y de una capacidad para disociarse afectivamente en el momento que considera conveniente.

Baquiano

Además, siempre según la acusación de la Fiscalía, el imputado no era ajeno al terreno donde fue hallado el cuerpo de Casermeiro. Lejos de eso, Gette vivió durante varios años en ese sector de ruta 1, en la balanza de camiones ubicada a un 1,5km.

En este sentido, la acusación remarca que el imputado tenía un conocimiento del lugar y de las características del mismo.

Deuda y problemas económicos

Como se mencionó anteriormente, en los mensajes de WhatsApp entre Casermeiro y Gette se expondría que el médico ginecólogo le reclamaba por una deuda por una camioneta a su amigo de confianza. La parte acusatoria logró reunir varios testimonios que el médico le había prestado más de 500 mil pesos para comprar una camioneta Volkswagen Amarok.

También en la acusación la Fiscalía remarca con distintos documentos y testimonios que existía un terreno del que Casermeiro tendría participación junto con el apuntado, algo que lo mantendría “atado” al médico con quien fuera su presunto victimario.

A la vez, testimonios de allegados, remarcan que el imputado atravesaba desde hace tiempo graves problemas económicos y no tenía trabajo fijo.

El vínculo narco

Mucho se habló de la causa y los negociados inmobiliarios de los que participaba Gette, Casermeiro y otros allegados. Finalmente, la Fiscalía pudo recebar un testimonios acerca de transacciones comerciales que llevaba adelante Gette y un vínculo con integrantes de lo que sería la banda de “Los Gallardo”.

La participación se expone cuando uno de los testimonios ante la Justicia narra que el hoy detenido mandó a apretarlo con integrantes de la reconocida banda vinculada al narcotráfico.

Según esta declaración, el testigo fue víctima de una maniobra fraudulenta de Gette en un negocio agropecuario, por el cual finalmente fue "apretado" por personas que responderían a "Los Gallardo" para que entregara un lote como parte de pago, a lo cual accedió, por temor. Ese terreno, según el mismo testimonio, fue puesto a nombre de Gette. 

Todos los datos son los expuestos en la citación a juicio de la resonante causa.

Gette acorralado

La investigación determinaría que Gerardo Gette, con problemas económicos, sin un trabajo fijo, decidió vender el terreno que había obtenido por intermedio del apriete de “Los Gallardos”. Tiempo después, en 2019, uno de los referentes de esta organización mandó a pedir su parte al enterarse de esta venta y lo apretaron a él y su familia. Fue allí que Gette habría recurrido a la ayuda de Daniel Casermeiro, una persona de su persona de confianza, para volver a comprar ese lote.

La parte acusatoria afirma que Gette atravesaba una situación económica difícil, y que sus posibilidades de concretar las operaciones inmobiliarias mencionadas eran nulas, no tenía la capacidad económica para ello; pero el fallecimiento de Daniel Casermeiro lo colocaba indefectiblemente en una situación más favorable.

Por otro lado, sostiene que el acusado le adeudaba una suma de dinero significativa a Daniel Casermeiro, y en tal sentido, no debe perderse de vista que Casermeiro “calzaba” sus negocios, y que exigirle el dinero de la camioneta a Gette, con el pretexto que debía entregarle dinero a Verra, era solo una forma de recuperar lo que le había prestado. Asimismo, el terreno en cuestión, seguía siendo un negocio que lo “ataba” a Casermeiro, pero sobre todo a la familia Gallardo.

Qué pasó con el dinero en el auto

La citación a juicio sostiene con respecto a la suma millonaria que se halló en el auto de Casermeiro, que el ginecólogo era un hombre de negocios y hacía comercializaciones inmobiliarias, es por eso que su auto, según el relato de testigos, lo utilizaba como su oficina y muchas veces llevaría dinero de esa manera.

También entiende que el imputado no se llevó el dinero. Esto puede obedecer a distintos motivos, en primer lugar, podría no haber tenido conocimiento de su existencia; por otro lado, podría haberse visto imposibilitado de llevarlo consigo porque estaba solo y volvió caminado a buscar su camioneta, y eso implicaba un riesgo demasiado alto.

Asimismo, la investigación de la Fiscalía destaca que Casermeiro se había quedado con propiedades que habían sido del imputado, como la casa que había construido para vivir con su familia sobre la ruta provincial Nº 1, en el cual a su vez había una balanza de pesar camiones.

Cuál es la situación del hijo de Gette

Otro de los apuntados en un primer momento fue el hijo de Gerardo Gette, Leonel. De acuerdo a la investigación el joven luego de que su padre cometiera el hecho, se fue de viaje con la camioneta Volkswagen Amarok a San Juan. Esto resultó sospechoso, tal es así que la orden judicial de secuestro del vehículo fue inmediata. Sin embargo, los investigadores habrían logrado determinar que el joven ese día habría estado en su casa o en lugares cercanos. Por lo que los elementos probatorios lo sacarían de la escena del crimen.

Podría recibir perpetua

En el juicio Gerardo Luis Gette deberá responder penalmente como supuesto autor del delito de homicidio calificado por alevosía, por el crimen del médico, encontrándose ambos en despoblado de la zona rural de Luxardo sorprendió a Casermeiro, sin darle lugar a defensa alguna y le efectuó un disparo en la base del cráneo con un arma de fuego calibre 22, provocando el deceso inmediato del mismo en el lugar.

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