Si Mauricio Macri acuerda con Javier Milei, el PRO de Córdoba se parte

El larretismo provincial no quiere un mandato partidario impuesto desde Buenos Aires. Piensa en la reconstrucción de la fuerza amarilla, con o sin la estructura de JxC. La atención puesta en el Partido Cordobés de Llaryora.

Provinciales 24/10/2023 Luis Zegarra
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La decepcionante performance en las elecciones generales ha corrido el último apósito que podía contener las hemorragias que bullen en Juntos por el Cambio (JxC). Las salpicaduras posteriores llegarán tan lejos como se han extendido ya las internas sobre las que se narra hace meses. Incluso a Córdoba, la provincia que mejores rindes brindaba a cada campaña. Aquí también los socios de la alianza combinan cavilaciones sobre su futuro con admoniciones para quienes intenten marcar un camino a seguir. Mientras, los radicales adelantan los tiempos de sus programadas internas, sus pares del PRO refuerzan reparos de vieja data sobre los modos “porteñocentristas” de definir líneas de acción.
Como en otras latitudes, las paladas de culpabilidad apuntan a espaldas y espadas de Mauricio Macri, a quien responsabilizan por una cercana ruptura. “El PRO se va a partir si Macri pide el voto para Milei”, vaticina un larretista de la provincia, mientras prepara las valijas para viajar a Buenos Aires, donde este miércoles habrá una importante reunión de los referentes del partido amarillo.
“En Córdoba, se parte el PRO si nos piden jugar con Milei”, refuerzan desde el larretismo cordobés, que en Córdoba se referencian con el presidente del PRO, el diputado Oscar Agost Carreño.

“El PRO es el único partido que juega por el poder. Los otros se acomodaron para hacer su juego chico. Ahora todo cambió, las reglas de juego son otras. Hay que ver qué nos puede mantener unidos, pero no es algo que preocupe ahora. Hay un recambio generacional que podemos aprovechar también. Son diez los gobernadores del espacio, ahí hay que apuntar”, remarca en diálogo con Letra P.
Interna
Los cuestionamientos también escarban en la interna entre halcones y palomas, que lucía zurcida en tierras mediterráneas, donde referentes de una y otra bandada no parecían sostener posturas irreconciliables.
Por el contrario, muchos que fogonearon la candidatura de Horacio Rodríguez Larreta se fueron encolumnando detrás de Patricia Bullrich, que ostentó un mayor plantel dirigencial en Córdoba.

Aunque la performance de "Pato" reavive tal interna, desde la bandada paloma contrastan su organicidad con el juego del propio Macri, que no sólo retaceó apoyo a la candidata del partido, sino que mantuvo conveniente cercanía con Javier Milei, el candidato con que disputaban un mismo electorado.

Según interpretan, la apuesta del expresidente fue por la implosión ya en curso. “Apostó por romper el espacio y rearmar a su antojo. Quiso ser el único influyente, ahora no tiene siquiera un lugar confirmado en el espacio”, aseveran las voces consultadas.

Tal decisión, remarcan, dificultará mantener interlocutores incólumes en su provincia por adopción política. La apuntada para tal tarea es la diputada Soher El Sukaria, quien hasta el momento no se ha expresado públicamente sobre la renacida interna amarilla, aunque en redes sociales dejó entrever que no desentonará con las decisiones de su máximo referente.

 
Aquella implosión, entienden los embravecidos halcones, responde también al porteñocentrismo con que se maneja el partido. A ello adjudican las falencias de una campaña que en Córdoba sólo permitió sumar 3.796 votos con respecto a la PASO.

Oferta

Las derivas de los socios cambiemistas no sólo es seguida con atención por las fuerzas que definirán al futuro presidente en el ballotage del 19 de noviembre.

Desde el Panal también prestan a atención a una eventual dispersión de los dirigentes PRO. La convocatoria a un partido cordobés que lanzara Martín Llaryora, el gobernador electo, ya acercó a referentes de la UCR encolumnados en el denominado radicalismo auténtico, como la vicegobernadora Myrian Prunotto, y a directivos del partido amarillo, como el electo viceintendente Javier Pretto,

Sin embargo, las puertas siguen abiertas para sumarse al ambicioso proyecto con que el aún intendente ya promociona su nonata gestión. La oferta garantiza cuotas de poder para referentes de un partido moldeado a tal fin.

Voces amarillas advierten que la actualidad del PRO, en tanto socio principal de una alianza perdidosa, facilitaría tácticas de seducción, especialmente en una provincia donde eslabonó cuatro sonoras derrotas. La empardada Legislatura sea, acaso, uno de los principales terrenos para ensayarlas.

Autoridades del partido “del gin tonic” admiten los contactos. Pero también piden mirar el anverso del proceso de cooptación: es Llaryora quien necesitaría sumar voces extrapartidarias, agotada, al menos momentáneamente, la promoción del cordobesismo a nivel nacional.

Sin embargo, advierten que es la propia sociedad cordobesa la que podría poner un límite al transfuguismo, ya que no digiere un proyecto de partido único. “Los cordobeses nos dieron un mandato como oposición”, evocan.

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