


La brecha entre asociados con medidores convencionales y prepagos en Brinkmann
Miguel Peiretti
La Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Brinkmann Limitada, a raíz del cierre de las cajas administrativas por el fin de semana extendido debido al feriado nacional del lunes 12 de octubre, dispuso que los usuarios del sistema prepago que operan en efectivo deben adecuarse de manera estricta a un cronograma para no quedarse sin el servicio de energía eléctrica. Los asociados que no se encuentran bancarizados o no cuentan con dinero de forma anticipada tuvieron que quedarse sin energía hasta el martes.


Esta disparidad estructural entre dos realidades de asociados establece la existencia de socios de primera y de segunda categoría, en función de determinadas situaciones por las que atraviesan las familias; disposiciones que están más ligadas al perverso capitalismo que al solidario cooperativismo.
La diferencia más profunda entre ambos esquemas radica en el momento de la exigencia del pago. Por un lado, aquellos asociados que cuentan con un medidor de energía convencional o tradicional gozan del beneficio de la posfinanciación; toda la electricidad que consumen durante el mes en curso recién la verán reflejada en una factura que abonarán después de mediados del mes siguiente. Este sistema otorga un margen de tiempo y previsibilidad económica clave para la economía de cualquier hogar.
En la vereda opuesta se encuentran los usuarios del sistema de energía prepaga, quienes se ven obligados a abonar el servicio de manera anticipada. Para este sector, si no hay dinero depositado antes de encender una lámpara o un electrodoméstico, el suministro simplemente se interrumpe de forma automática. Esta modalidad somete a las familias a una carga económica inmediata y a la urgencia constante de contar con efectivo o saldo digital, exponiéndose al riesgo de quedarse a oscuras durante los días en que las oficinas permanecen cerradas.
Iguales condiciones existen para el pago de los impuestos y tasas: quienes no cuentan con un medidor convencional deben abonarlos de manera anticipada para recién luego poder acceder a la compra de energía.
Las contradicciones con el espíritu cooperativo
Esta división genera situaciones de malestar que fueron puestas en conocimiento de nuestra redacción por asociados que consideran que se trata de una práctica que roza el anticooperativismo. Los principios históricos que fundaron el movimiento solidario sostienen que todos los asociados deben poseer las mismas obligaciones, derechos y posibilidades de acceso a los servicios esenciales.
Sin embargo, la implementación de un sistema que condiciona el acceso a la luz mediante el pago previo genera una clara desigualdad social, donde las familias con menores recursos o mayor inestabilidad económica terminan recibiendo un trato menos favorable y con menos facilidades que el resto.




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